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16 feb. 2021

Premio a tecnología de eficiencia alimentaria

VikingGenetics ha sido reconocido con un prestigioso premio a manos de Cream Award por su innovadora tecnología de eficiencia alimentaria.
La tecnología Cattle Feed Intake Technology (CFIT) utiliza el aprendizaje profundo y las cámaras 3D más avanzadas del mundo para medir la ingesta de alimento de las vacas lecheras a gran escala, a fin de identificar a los animales que transforman el alimento en leche de forma más eficiente.
Se ha demostrado que la diferencia entre los animales más y menos eficientes es de una ingesta de una tonelada de materia seca por lactancia de 305 días para animales que dan la misma cantidad de leche. Esto ofrece un enorme margen para el ahorro de alimentos y la reducción de las emisiones de los gases de efecto invernadero —que en general aumentan en función del consumo de alimento— si se implanta a nivel mundial.

Ventajas concretas para los ganaderos

A los ganaderos les ofrece la oportunidad de obtener un ahorro económico importante, ya que el alimento representa el 70% de los gastos variables.

Este ahorro no solo vendrá de las propias vacas, sino también de los toros con los que las vacas están apareadas. El potencial de la selección genética de estos toros ahora se identifica mediante un «Índice de Alimentación Ahorrada», en los países de VikingGenetics.

Un Índice de Alimentación Ahorrada adecuado tiene el potencial no solo de reducir considerablemente los gastos de los ganaderos, sino también de minimizar el impacto medioambiental y mejorar los sistemas de alimentación.

Las granjas comerciales, el factor clave

La tecnología CFIT es la primera que ha llevado la medición de la ingesta de alimentos de una vaca a nivel individual a una escala comercial. Durante el año 2021, el número de sujetos en los ensayos aumentará hasta implicar a 4,500 vacas y hasta 20 granjas comerciales, las cuales ordeñarán a las razas Holstein, VikingRed y Jersey.

Jan Lassen, director sénior de Investigación en VikingGenetics, explica: «Esto, de por sí, es muy significativo, ya que las evaluaciones previas a la ingesta individual de alimentos por vaca solo han sido posibles en granjas experimentales, en periodos cortos de tiempo, con un número limitado de animales y con comederos individuales caros».

«Las cámaras 3D de Kinect que hemos instalado utilizan la tecnología conocida como tiempo de vuelo (TOF). Esta se desarrolló para los videojuegos de la Xbox con el fin de reconocer a los usuarios y sus gestos».

«Al colocar las cámaras en lo alto de la valla de alimentación pueden identificar con precisión a cada vaca por sus contornos, el color del pelaje y la forma de sus cuerpos. Así se resuelven los problemas anteriores con la lectura de la identidad de cada vaca, normalmente por los aretes de la oreja, en una área abarrotada», comenta.

La ingesta de alimentos en la mira

Sin embargo, mejor que la identificación de las vacas ha sido la medición precisa de la cantidad que come cada animal. Para ello, se utilizan las mismas cámaras y la misma tecnología para medir la cantidad de alimento en las vallas, justo antes y después de que el animal coma.

La validación llevada a cabo durante la investigación —que lleva en marcha desde 2015— ha demostrado que las cámaras proporcionan una evaluación precisa de la ingesta de alimento.

Las cámaras también pueden medir con precisión el peso de cada animal, lo cual es otra parte importante de la evaluación.

Søren Borchersen, director del departamento de Investigación y Desarrollo (I+D) de VikingGenetics, dice: «Al igual que en los humanos, el metabolismo entre los animales puede ser muy variado, y es probable que se deba a una función de varios factores diferentes».

Sin embargo, dice que es reconfortante que no se hayan identificado correlaciones negativas entre la eficiencia alimentaria y otros rasgos deseables.

«Basándonos en esto, no debería haber consecuencias negativas al añadir el Índice de Alimentación Ahorrada a una estrategia de selección genética, pero como cada rasgo, es algo que hay que seguir muy de cerca», afirma.

 

Herramientas útiles

Los investigadores también afirman que, aunque la prioridad ha sido desarrollar índices genéticos y criar vacas más eficientes, la tecnología CFIT también tiene una importante posibilidad para utilizarse como herramienta de gestión.

«A largo plazo, esperamos que la tecnología se extienda con fines comerciales», afirma Borchersen.

«Un ganadero que conoce la cantidad de alimento que consume cada animal dispone de una valiosa información. Esto podría tener numerosos usos, desde la mejora de la jerarquía del rebaño mediante una mejor agrupación hasta la obtención de primeros avisos de problemas de salud».

«Confiamos en la fiabilidad de la tecnología, la cual ya se ha probado rigurosamente en condiciones difíciles», afirma. «Creemos que puede transformar la gestión de las vacas lecheras, así como la selección genética de ganado, reducir el uso de alimento en todo el mundo y lograr una reducción proporcional de las emisiones de los gases de efecto invernadero».

Afirma que VikingGenetics está orgulloso de haber sido reconocido con un premio a la innovación, que forma parte los galardones entregados por la entidad Cream Awards, otorgados por la publicación británica, British Dairying. 

Índice de Alimentación Ahorrada

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