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4 may. 2021

Principales prácticas de manejo para mejorar la salud de las pezuñas

La salud de las pezuñas tiene un gran impacto en el bienestar de las vacas y en la rentabilidad de su rebaño lechero.

  • Mantenga las pezuñas de las vacas correctamente recortadas una o dos veces al año. Lo ideal: una vez en el periodo seco y alrededor de los 100 días en leche. Vaquillas: 3-4 meses antes del parto.
  • Intentar que el tiempo de espera al ordeño sea lo más corto posible.
  • Asegurarse de que hay suficiente espacio. Un lugar para comer (60-90 cm) y un cubículo (120 cm) por animal, sobre todo para las vacas preñadas y las que paren por primera vez.
  • Poner límites a periodos más cortos en cuanto a la alimentación y posibles tratamientos de enfermedades
  • Evitar el estrés provocado por el calor, utilizar ventiladores (también por encima de los cubículos). Colocar un sistema de pulverización de agua cuando se alcancen los 20 °C.
  • Garantizar una alimentación equilibrada y utilizar unas prácticas de manejo de la alimentación adecuadas. Evitar los cambios rápidos de alimentación.
  • Mantenga los cubículos y los pasillos limpios, secos y sin objetos punzantes:
    • Sistemas de estabulación: utilizar suelo de caucho en las zonas más críticas;
    • Sistema de pastoreo: evitar el barro esparciendo arena en los pasillos y carriles.

 

Zonas prioritarias para el manejo de las vaquillas y primerizas

  • Acostumbrar a las vaquillas a suelos de hormigón durante la mayor parte del periodo de crecimiento (a partir de los 5 meses de edad)
  • Acostumbrar a las vaquillas a los cubículos con suficiente antelación antes del parto
  • Separar a las vaquillas de las vacas debido a la diferencia de tamaño y a los problemas relacionados con la dominancia
  • Evitar demasiados movimientos y cambios, sobre todo en la época de partos
  • Asegurarse de que las zonas para las primerizas se establezcan con el mínimo estrés. Es una buena idea utilizar suelos de caucho

 

Asegúrese de que se examinan y se tratan lo antes posible a las vacas que, a pesar de las medidas de prevención, se quedan cojas. Esto mejora en gran medida las posibilidades de recuperación.

Construya cubículos con arena o paja para las vacas que cojean de forma moderada y grave. Los cubículos deben instalarse cerca de la sala de ordeño. En su defecto, también debe ser posible ordeñar a las vacas cojas en el cubículo.

Si es posible, sería una buena idea lograr que las vacas cojas pasen tiempo al aire libre. Recuerde garantizar un suministro adecuado de alimento.

Fuente: SEGES, Dinamarca