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16 abr. 2020 - Lars Peter Sørensen, Director de Desarrollo Genético, VikingGenetics

Seleccionando genéticamente para una mejor fertilidad por más de 40 años

Una granja lechera comienza con un becerro, y una fertilidad de las hembras satisfactoria es, por lo tanto, una parte importante de cualquier negocio lechero. Una vaca necesita un becerro de forma periódica para poder recomenzar la lactancia y continuar la producción de leche, mientras que también se necesitan vaquillas para sustituir a las vacas más viejas.

Las estrategias de gestión relacionadas con la sustitución de vacas sacrificadas han cambiado con el tiempo. Hoy en día, muchos productores lecheros utilizan semen sexado para producir vaquillas de sustitución a partir de las mejores vacas/vaquillas, mientras que utilizan semen convencional, o de carne, para el resto de las vacas.

Desde el punto de vista financiero, se trata de algo muy positivo, ya que la longevidad de la vaca está mejorando. De esta forma, las vacas tienen una vida útil más larga y la necesidad de sustitución de las vaquillas es menor de lo que solía ser. Además, muchos productores lecheros ya saben que es caro criar vaquillas tanto para su propio uso como para vender.

En los países nórdicos, llevamos seleccionando genéticamente para mejorar la fertilidad por más de 40 años. Incluso antes de que se crease la Evaluación Nórdica de Genética Bovina (NAV) o VikingGenetics, los valores de selección genética para fertilidad ya se calculaban en los países nórdicos.

En los años 80 y 90 del siglo pasado, el objetivo primordial era aumentar la producción lechera, lo cual implicaba importar semen, principalmente de Norteamérica. Debido a la correlación genética negativa entre producción lechera y fertilidad de las hembras, se llegó a un decline en la fertilidad, tanto fenotípico como genético, que no tardó en convertirse en un problema práctico en las granjas lecheras.

Las estrategias de selección genética cambiaron entonces de forma que se seleccionaban más toros provenientes de pedigríes con un mayor énfasis en fertilidad y, al mismo tiempo, se evitaban algunos pedigríes internacionales con mal rendimiento en cuestión de fertilidad.

El efecto de este cambio fue más evidente en Holstein, donde se ha observado hasta la fecha un aumento rápido en nivel genético. En Jersey y las razas rojas se puede apreciar una tendencia similar, pero a un nivel más bajo, ya que la fertilidad de ambos es mejor que la de Holstein.

Imagen 1 muestra las tendencias genéticas de fertilidad en Holstein, basadas en el índice de fertilidad de Interbull. Aquí se muestra la comparativa de toros nórdicos (DFS) con toros de otros países. El efecto del cambio mencionado en la estrategia de selección genética para fertilidad se puede ver claramente desde el año 2000. La tendencia es parecida para todos los países, pero los toros Holstein nórdicos mantienen un nivel genético más alto.

Imagen 1: Cómo se comparan los toros de VikingGenetics con toros de otros países.
DFS = VikingGenetics

The table below shows the number of VG bulls on the Interbull top 20 list for fertility and NTM.

Breed

Fertility, number of bulls in top 20

NTM, number of bulls in top 20

Holstein

6

7

Jersey

12

17

Red breeds

1

20

Source: NA:

Desde el punto de vista de VikingGenetics, también es importante saber cómo se comparan los toros de VikingGenetics con toros de otros países.

Valores de selección genética precisos para fertilidad como objetivo

En cuestión de fertilidad, es fácil llegar a la conclusión de que los toros de VikingGenetics están muy buscados en el mercado mundial. La razón de este éxito es sin duda el énfasis en fertilidad. Por ejemplo, para Holstein, el peso dado a fertilidad en el índice de mérito total danés (el Índice S) fue de 0,18 en 1989, para subir más tarde a 0,26. Cuando se introdujo el NTM en 2008, el peso para fertilidad subió a 0,41. En 2019 se volvió a ajustar a 0,36.

Los valores de selección genética precisos para fertilidad son la clave del logro de un gran progreso genético en fertilidad. Los países nórdicos cuentan con una larga tradición de registro extensivo y preciso de inseminaciones. Esto incluye recoger registros e inseminaciones para cada toro que tiene planificada una inseminación, junto con datos precisos y registro de partos, registro de trastornos reproductivos, eliminación de defectos genéticos, etc.

En muchas granjas lecheras, la inspección visual de vacas en celo se complementa con datos de actividad medidos mediante podómetros que se cuelgan del cuello de vacas y vaquillas. Este tipo de datos permite una detección más precisa de vacas en celo y, posteriormente, menos inseminaciones para lograr la preñez.

Los datos de actividad no se han incluido aún en los cálculos de valor de selección genética, pero la investigación ha demostrado que es algo que se puede hacer. Además, los datos de actividad pueden proporcionar información sobre fuerza del celo y tiempo de inseminación. Esto último es de interés porque la investigación ha demostrado que las ventanas de tiempo para la inseminación con semen convencional y con semen sexado son diferentes si se quiere maximizar la oportunidad de concepción. Los productores que utilizan datos de actividad para detección de celo declaran haber observado un aumento en los resultados de fertilidad en comparación con no utilizar dichos datos. El mayor reto del uso de los datos de actividad en el cálculo de valor de selección genética parece ser el acceso a los datos, ya que no es tan sencillo transferir grandes volúmenes de datos de actividad desde los equipos de medición a las respectivas bases de datos en los países nórdicos.

Mejorar la fertilidad de las hembras y los machos

Los últimos 40 años de selección genética para lograr una fertilidad mejorada en los países nórdicos se han centrado meramente en mejorar la fertilidad de las hijas (lograr la preñez con las dosis de semen más bajas posible y tan rápido como se pueda tras el parto). Con la introducción de la selección genómica en 2008, hemos visto una diferencia clara en la edad de los toros de inseminación.

La edad típica de un toro probado antes de la selección genómica era de al menos seis años, mientras que algunos de los toros de inseminación utilizados hoy en día tienen menos de un año.

Se sabe que, en general, la calidad del semen de toros muy jóvenes tras la madurez genera una tasa de preñez más baja que si se utiliza un toro más viejo. Debido a esta realidad, VikingGenetics se está centrando más en la valoración de la calidad del semen de toros jóvenes. Se ha llevado a cabo muy poca investigación sobre este aspecto, principalmente porque los datos no se encuentran fácilmente disponibles. Además de los datos de las vacas, necesitaremos datos sobre los toros mismos. Y han de ser lo suficientemente detallados como para que tengamos datos de cada salto individual y podamos rastrear cada dosis desde el salto a la inseminación. VikingGenetics ha iniciado el proyecto "The Digit Bull" (El Toro Dígito) para arrojar luz sobre la fertilidad de los machos y encontrar áreas de mejoras.

En conclusión: queda claro que VikingGenetics no solo ofrece buenas oportunidades para una fertilidad excelente en las granjas lecheras nórdicas, sino también para los productores lecheros en otros países que escojan utilizar productos de VikingGenetics en su rebaño. Este cambio de énfasis para incluir también la fertilidad de los machos significa que VikingGenetics sigue siendo una empresa de referencia a la hora de lograr resultados de fertilidad excelentes en todo el mundo.

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