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Se acabaron los problemas de fertilidad en la granja Longford

Karen y Jonathan Martin, de la granja Longford en Market Drayton, han optado por el cruzamiento para revitalizar su granja en Shropshire después de que la tuberculosis (TB) arrasara con su rebaño. La decisión fue un acierto y ProCROSS cambió por completo su negocio lechero.

La tuberculosis tuvo un gran impacto en la granja Longford hace ocho años, cuando Karen y Jonathan perdieron 80 vacas. Decidieron ir a Holanda porque no podían conseguir vacas en el Reino Unido. «Compramos 31 vaquillas cruzadas en 2012 y cambiaron todo nuestro sistema.

Los costes de la fertilidad son menores, tenemos menos intervenciones de fertilidad y una mayor producción. Es una situación en la que todos ganamos. La gente dice que las cosas que suenan demasiado bonitas no pueden ser verdad, pero esto es totalmente cierto”, explica Karen.

Hoy en día, la familia Martin tiene 370 vacas lecheras con el sistema ProCROSS en su granja Longford, la cual abarca unas 240 ha (590 acres) en dos sitios diferentes.

Karen se involucró en el negocio cuando se casó con Jonathan hace 20 años. En aquel entonces, tenían 120 vacas lecheras Holstein. «Nos estábamos desilusionando con las vacas Holstein porque estaban al límite. Teníamos problemas con las patas, la fertilidad y la producción», comenta Karen.

Explica que como la ganadería es un sector aislado, no se dieron cuenta de que había otra alternativa hasta que contactaron con VikingGenetics y los invitaron a que viesen los rebaños ProCROSS en Dinamarca.

«Fue muy instructivo. Los granjeros que conocí allí eran muy hospitalarios y querían difundir todo su conocimiento», explica Jonathan. «No buscamos mucho en Internet; nosotros somos más de hacer las cosas por nosotros mismos», añade Karen.

La producción de grasa y proteína llamaron su atención

Otra razón que influyó en la decisión de la pareja de cambiar a ProCROSS fue la alta calidad en la producción de sólidos, y como tienen un contrato con una empresa de quesos que les paga por los componentes, esta ventaja les atrajo desde el principio, ya que cuanto más alta es la grasa butirosa, más se les paga por la leche.

«Apostamos por el cruce de la Coopex Montbéliarde con la VikingRed porque producen leche alta en grasa butirosa y te pagan por ello. Además, estas vacas son más elegantes y tienen más datos», explica Jonathan.

Karen admite que al principio dudaron, ya que fueron los primeros granjeros de la zona en hacer el cambio. «Es una gran decisión que tienes que tomar. A los granjeros se nos conoce por cuestionar las cosas nuevas», decía.

Pero una vez que empezaron con el cruzamiento, se dieron cuenta de que era el camino correcto. «Estábamos tan impresionados con la triple cruza que el siguiente paso fue el cruce de la Montbéliarde con la VikingRed», comentaba Karen.

Vacas más sanas y fáciles de manejar

La pareja ha descubierto que las vacas ProCROSS son más fáciles de manejar gracias a su mejor salud y fertilidad, en comparación con las Holstein puras a las que estaban acostumbrados. Esto ha supuesto menos inyecciones para mejorar la fertilidad. Tampoco necesitan a un recortador de pezuñas profesional, ya que su mandador puede hacerlo con facilidad.

Karen también ha notado una mayor vitalidad. «Si se caen, se vuelven a levantar sin problemas. Sin embargo, las Holstein tendrían una pata rota o no se las podrían ordeñar durante esa lactancia. Sus patas también son más fuertes. Es el vigor híbrido que reúne las mejores partes de cada raza y hace que funcione».

También tienen mejores crías. «Hemos terminado con las crías Holstein que no merecían la pena. Ahora o tenemos una preciosa vaquilla lechera de reemplazo o un buen toro de carne para vender en el mercado. Vendemos todas nuestras vaquillas a los 10 o 14 días, una ganancia increíble».

La fuerza y el vigor de las crías también es un factor importante. «Las vaquillas sacan a las crías ellas solas, es muy raro que tengamos que intervenir en un parto. Al nacer, las crías se levantan y van hacia la madre para alimentarse. Son unas crías pequeñas y relucientes. Hemos visto que las crías Holstein no quieren vivir, pero estas crías están dispuestas a levantarse, empezar a mamar, entrar en ese rebaño y producir leche», dice.

 

Rentabilidad: un factor fundamental de esta historia

Karen y Jonathan notaron enseguida los beneficios de su nueva estrategia. «Empezamos a ver los resultados desde el principio viendo el precio de la leche. El hecho es que no estábamos subiendo las vacas a la camioneta y ellas estaban volviendo a la cadena alimenticia. Conseguimos más de 1000 Libras esterlinas y eso es una buena suma de dinero. Además, estas vacas duran más tiempo, así que tienes más lactancias», observa Karen.

Desearían haber cambiado antes y haber reemplazado todo su rebaño cuando compraron el primero. Karen dijo que tenían miedo a lo desconocido.

«Deberíamos haber vendido todas las vaquillas Holstein que teníamos y haberlas reemplazado. Fue un paso importante, pero mirando hacia atrás deberíamos haberlo hecho sin ninguna duda, y habríamos llegado mucho más lejos. Sin embargo, ha valido la pena después de todo. Era algo muy novedoso y no estábamos seguros de que fuera a funcionar».

Jonathan nos explica que las vacas ProCROSS han aumentado su rentabilidad y longevidad en comparación con las Holstein. «Económicamente es maravilloso, las vacas están felices, es estupendo trabajar con ellas y sus temperamentos son increíbles. Tenemos un buen precio de cría de toro y longevidad».

La creación de un rebaño fuerte y sano desde el principio

Karen mira atrás y piensa que fue una mala decisión reemplazar solo unas pocas vacas al principio. «Fue un gran paso, pero estamos muy contentos de haberlo hecho. No entiendo por qué no lo hace todo el mundo. Pienso que no hay que pensarlo, solo hay que dar el salto».

Añade que si hay algunos productores lecheros que están pensando en seguir sus pasos, les aconseja que confíen en los expertos y visiten otras granjas con el sistema ProCROSS. «El personal de VikingGenetics es muy bueno en dejar que los granjeros hablen con otros granjeros para que vean cómo funciona el sistema».

Los beneficios del cruzamiento, como mayores ganancias, longevidad y menores gastos de veterinario, son demasiado buenos para renunciar a ellos, resume esta pareja.

«Sin ninguna duda, no volveríamos a la selección genética pura, porque lo que hacemos es juntar todos los buenos rasgos de todas estas razas. Y este es el resultado de lo que estamos haciendo», afirma Karen.